sábado 28 de febrero de 2009

La lección

Me lo mandaron por mail, me gusto el texto y es exactamente el ejemplo que necesitaba para mas de una consulta que me hacen y lo pondre en práctica sin enfurecerme como histerico cada vez como lo hago ahora (aunque siga siendo un histerico jjee).

Llega una mujer muy asustada al consultorio de su ginecólogo y le dice:

Doctor: por favor ayúdeme, tengo un problema muy serio. Mi bebé aún no cumple un año y ya estoy de nuevo embarazada. No quiero tener hijos en tan poco tiempo, prefiero un espacio mayor entre uno y otro...

El médico entonces le preguntó:

Muy bien, entonces ¿qué quiere que yo haga?.

Ella respondió:

Deseo interrumpir mi embarazo y quiero contar con su ayuda.

El médico se quedó pensando un poco y después de algún tiempo de silencio le dice a la mujer:

Creo que tengo un método mejor para solucionar el problema y es menos peligroso para usted.

La mujer sonrió, pensando que el médico aceptaría ayudarla.

Él siguió hablando:

Vea bien señora, para no tener que estar con dos bebés a la vez en tan corto espacio de tiempo, vamos a matar a este niño que está en sus brazos. Así usted podrá descansar para tener el otro, tendrá un período de descanso hasta que el otro niño nazca. Si vamos a matar, no hay diferencia entre uno y otro de los niños. Y hasta es más fácil sacrificar éste que usted tiene entre sus brazos puesto que usted no correrá ningún riesgo.

La mujer se asustó y dijo:

¡No, doctor! ¡Que horror! ¡Matar a un niño es un crimen!

También pienso lo mismo, señora, pero me pareció usted tan convencida de eso, que por un momento pensé en ayudarla. El médico sonrió y después de algunas consideraciones, vio que su lección surtía efecto.

Convenció a la madre que no hay la menor diferencia entre matar un niño que ya nació y matar a uno que está por nacer, y que está vivo en el seno materno.


¡EL CRIMEN ES EXACTAMENTE EL MISMO!

1 comentarios. Deja el tuyo:

Anónimo dijo...
Un administrador del blog ha eliminado esta entrada.